
Tras 6 semanas de Indonesia, llegar a Singapur (Singapore para los singapureanos) es como llegar a un lugar en las galaxias en el cúal todo mega-extra-moderno, tecnologicamente perfecto e inmaculadamente limpio. Los baños en mi albergue funcionaban con detector de movimiento, el acceso se hacia con una tarjeta magnetica en fin extra-moderno. Es una extraña mezcla entre oriente y occidente. Tres cuartas partes de los cuatro millones de habitantes de esta isla estado son de origen chino, y el resto es una amalgama indio-malayo-inglesa.
Durante la colonización inglesa las diferentes razas tenian determinados tipos de trabajo asignado y no se mezclaban, cada uno tenía su barrio, con su templo. De todo aquello apenas queda nada, solo little india (indio como su nombre indica), china town y emerad road (estilo colonial), tienen todavia un ambiente que respira un lugar con personalidad. El resto de la ciudad esta hecho de rascacielos y descomunales centros comerciales. Si ves fotos de singapur y te dicen que es chicago te lo crees.
Cerca de 800.000 personas de los cuatro millones que viven en singapur son extranjeras. Conoci a una de ellas en el avion que me llevaba a singapore, este americano de vida fabulosa, o fabulada (no pondré en duda su versión de ser el segundo americano en el everest, pero espero que el tampoco ponga en duda el numero de telefono que le di), se quejaba de que en singapore todo funciona demasiado bien. No creo que exista un metro más limpio en el mundo que el de Singapur, las calles se pueden comparar al centro de londres o a alemania, curiosamente jamas vi una sola persona limpiando. Es como esas singapureanas, tan delgadas, tan elegantes, tan con esos tacones de la muerte, son tan ideales que tendrias ganas de matarlas. Tu sudando la gota en el tropico y ellas parece que flotan en la calle.

Si te paseas por el centro por la mañana, hay un templo al cual los chinos van a pedir suerte a la diosa de la misericordia. Queman incienso y lo colocan a la entrada. Las mujeres más devotas, se arrodillan en el centro y agitan un conjunto de varillas, que luego utilizaran para precidir el futuro o la suerte.
Todo esto en si mismo es curioso solo que 20 metros más abajo hay un templo hinduista, y los mismos fieles que queman incienso a la diosa de misericordia repiten el mismo ceremonial. Desde luego los chinos son ante todo pragmaticos, por si acaso le rezan a todos los dioses no vaya a ser ....
Con todo de Singapur, me quedo con Little India (Alba, Monica no vayais si entrais no salis, no hay mas que pachuli, perfumes, telas de cojines, sedas, saris y ademas esta limpio) y con el masaje que me pedi ( 2 horas de masaje aromatico con una exfoliacion)
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