Hay cosas que desde luego no comentarías jamás en Europa, ni con tu mejor amigo en la más pura intimidad y sin embargo cuando estás de misión son tema de mesa con cualquier expatriado desconocido. Sí, señoras y señores, estoy hablando de mierda... color, cantidad, frecuencia, textura, puedes describir mil y una patologías.
El jueves pasado me puse pachucha, me levanté con dolor de cabeza, ganas de vomitar, unos pequeños calambres y una diarrea líquida (veis ya empezamos). Me fuí a ver a mi amiga de la federación de la Cruz Roja que es médico y como no tenía ni fiebre ni nada me djio que me tomara un dia tranquilo y punto, vamos nada de ir al campo a trabajar bajo un sol de 45 grados.
Lo malo es que al mediodia estaba tirada en mi toukoul (choza que hace las veces de habitación) con 38 y medio de fiebre y como a las 8 de la noche seguía yo tan pocha me llevaron otra vez a la federación. Dado que no había ningun metodo fiable para hacerme un test de malaria me dieron medicación contra la malaria (en Africa si tienes fiebre es malaria, no pienses mas).
Nunca os podreis imaginar lo largos que pueden ser 50 metros entre una choza y una letrina (agujero en la tierra en el cual meas y cagas) cuando la línea más corta entre dos puntos no parece una recta. A medio camino me tiré sobre la arena, al llegar y a mitad de asunto me tuve que tumbar al lado para no caerme, luego vomitar. ¿Os imaginais lo que es vomitar en un agujero en el cual debajo no hay mas que... palabra mágica? A continuación tienes más arcadas, a la salida vuelta a caerme redonda para volver a vomitar sobre la arena, el guardia que de repente se despierta menos mal que me ayudó a llegar a mi choza. El paseito se repitio un par de veces a lo largo de la noche. Al día siguiente no me lo pense y, pasara lo que pasara, hice que me trajeran a la capital. Pasaba de una segunda noche toledana tipo letrina. La segunda noche toledana la pase, pero con un baño normal a 5 metros. Todo para llegar a la conclusión de que tenía una intoxicación alimentaria y que, en realidad, lo que me había hecho pasar malas noches eran los medicamentos contra el palu (malaria para los amigos).
Ahora, casi recuperada, tengo una diarrea verde espinaca (no os decia yo que esto se puede declinar en todos los colores) espero para volver a mi pueblo.
Hasta las proximas aventuras de Caperucita
miércoles, agosto 31, 2005
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